
Entrenas con constancia, cuidas tu alimentación y, aun así, existen zonas —como los flancos, la cara interna de las rodillas o las cartucheras— que parecen responder mucho menos que el resto del cuerpo. No tiene por qué ser consecuencia de una falta de disciplina. La distribución y la movilización de la grasa están condicionadas por factores anatómicos, celulares, hormonales y genéticos. Por eso, dos personas con un peso y unos hábitos similares pueden acumular grasa en zonas muy diferentes. Popularmente…
Gonzalo Boira17 de julio de 2026
















