
Cuando termina el colegio, muchas familias aprovechan para organizar revisiones médicas, tratamientos pendientes o intervenciones que requieren unos días de recuperación. En el caso de la otoplastia, las vacaciones escolares pueden ser un momento especialmente cómodo porque permiten planificar el postoperatorio con más calma y sin interferir en la rutina académica. No se trata de operar “por ser verano”, sino de elegir una fecha en la que el niño o adolescente pueda descansar, acudir a sus revisiones y proteger la…
Elena Jiménez5 de junio de 2026